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LA HISTORIA DE MINNIE ANGEL

Esta es Minnie Angel, un ser especial en mi vida

Esta es la historia de Minnie un ser especial en mi vida. A pesar de haber nacido con ciertas limitaciones, me ha hecho ver cuán linda es la vida y cuánto la debemos atesorar. Este ser de espíritu libre me ha hecho ver que las personas no se deben medir por lo que son por fuera, exteriormente, sino por lo que son en su interior y por los sentimientos que nos expresan.

Me gustaría que fuese Minnie misma quien en sus propias palabras les narre su historia. Veamos en ella un ejemplo de superación y que este ejemplo nos ayude a evaluarnos para ver qué clase de personas somos. Espero que podamos todos decir que somos como ella: de buenos sentimientos, de espiritu limpio, libre y aventurero.

"Hola, mi nombre es Habbie y Minnie Angel (Habbie es una palabra árabe que significa dulce). Soy una Chihuahueña de pelo largo. Pero mi mamá humana me tiene diferentes nombres. Hay veces que me llama Minnie, otras veces: Mi vida, Cuculina, Pequeña, Bebé, Mi amor o Muñeca, esto no me confunde, porque sé cuál es su tono de voz, y cuando la oigo sé que me está llamando a mí. También sé que ella me quiere mucho, así que cuando habla, corro para ver si ella necesita un beso mojado de mi lengua o una caricia perruna.

Hoy tengo una historia que contarles y espero que les guste. Es la historia de mi vida. Aunque soy muy joven, tengo muchas cosas que contarles.

Comenzaré a contarles desde que estuve en el vientre de mi mamá canina que se llama Rosalita. Sé que fuimos muchos en su barriguita, porque me sentía muy apretada e incómoda allí. Fué un alivio cuando al fin pude salir de ese lugar oscuro, caliente y apretado, porque soy un ser de espiritu libre y aventurero.

El día 10 de marzo de 2002 mis hermanos y yo nacimos. Fuimos 7 en total, 2 hembras y 5 varones. Desgraciadamente 2 no pudieron vivir por mucho tiempo y murieron durante esos primeros días.

Mi mamá humana se alegró muchísimo el día que nacimos. Ella ayudó a mi mamá canina durante su trabajo de parto. Fué ese mismo día que comenzó a ponernos nuestros primeros nombres. Se detuvo a mirarnos con detenimiento y nos llamó según lo que veía. Al gris lo llamó "Blue", los gemelos idénticos fueron "Tweety" y Twin G, mi otro hermano fue "Canito". Fuí la única hembra que pudo sobrevivir. Como tengo una marca en un lado que se parece a la silueta del ratón Mickey y soy nena, me llamó Minnie.

Desde ese primer día mi mamá humana se dió cuenta de que era diferente a los demás y de que sería un ser especial. Siempre fuí un poco lenta para todo. Dormía más que mis hermanos, me movía menos, así que mi mamá vió la necesidad de cuidarme más que a mis hermanitos, pues hasta se me olvidaba muchas veces cómo tomar mi leche. Así que me vigilaba muy de cerca.

Cuando cumplimos los 8 días de edad, Vicente, un amigo de mamá, vino a la casa. El buscaba una perrita que puediese hacerle compañía a Vito, un perrito de mi misma raza que tenía en su casa. Una vez que me vio, se enamoró de mí. Pero mi mamá le dijo que ella necesitaba vigilarme de cerca, ya que mi desarrollo no era como el de mis hermanos, yo era "lenta".

Esa semana mamá llamó a un médico que cura animales, y le dijo sobre la lentitud de mi desarrollo y otras cosas acerca de mi cabeza. El doctor le dijo a mi mamá que no perdiera el tiempo conmigo, que yo no servía y debía ponerme a "dormir". Yo no entendí lo que quizo decir, así que permanecí en mi cama quietecita y dormí todo el día....

Mi mamá no se dió por vencida y continuó llamando diferentes doctores, muchos de los cuales le dijeron lo mismo, que no perdiera el tiempo cuidándome. La semana siguiente me llevaron a un veterinario (el médico que cura los animales) como aprendí más tarde. Ya mamá le había hablado de mí. Cuando llegué me pesaron, me compararon con mis hermanos y entonces le dieron las noticias a mi mamá. Sus sospechas fueron ciertas... había nacido con una condición llamada "Hidrocefalia".

El médico le mostró una página en su computadora y mamá se sentó conmigo en su falda a leer una información. El le explicó a mamá que aunque no hay una cura para mi condición, yo puedo tener una vida "normal", quizás no muy larga, pero de buena calidad, eso si estaba dispuesta a dedicarme tiempo y cuidarme muy bien. También le dijo que yo era muy pequeña para tomar el medicamento que necesitaba para sentirme mejor.

A las 3 semanas de edad solo pesaba ¾ de una libra. Aún así el doctor le dió una receta para que mi mamá la comprara en la farmacia, pero le dijo que me la empezara a dar cuando cumpliese 1 mes de edad o pesara 1 libra, lo que sucediera primero.

Mis ojos todavía estaban cerrados, abrieron a las 4 semanas, yo no caminaba y dormía casi todo el tiempo. Mi cabeza era demasiado grande y pesada, me molestaba demasiado, y mi pequeño cuerpo no se podía mover, por más que me esforzara. Fué cuando mamá me empezó en la medicina, que comencé a sentirme mejor. La pesadez de la cabeza comenzó a bajar poco a poco. Pero todavía pesaba demasiado.

Mi mamá decidió llevarme a ver otro médico. Resultó ser una veteriaria joven y muy amable... me cayó bien. En su niñez ella tuvo que ser sometida a una cirugía en su cabeza por una condición similar a la mía, pero Ella logró vencer su problema y ahora es una doctora muy buena que hace que mascotas enfermas como yo se sientan mejor. Ella le dijo a mamá que la dosis de mi medicina, que era 2 veces por día estaba bien para mi peso, pero que debía buscar una alternativa para bajar mis niveles de agua en el cuerpo, en especial en mi cabeza. A este medicamento lo llaman diurético, pero el que está hecho para los humanos es muy fuerte para mí, así que mi mamá llamó a Vicente y él le prestó a mamá algunos libros sobre medicina natural que ella leyó muy bien. Ahí aprendió que el agua de coco es un diurético muy bueno y es natural, así que ella comenzó a darme a tomar agua de coco. A mí me gusta mucho el agua de coco, al igual que mi medicina, así que no protesto cuando me los dan.

Mi mamá empezó a buscar más información sobre mi condición y leyó todos los artículos que encontró acerca de la Hidrocefalia. Al mismo tiempo empezó a buscar información en el Internet, donde encontró un grupo de personas que adoran mi raza. En esa página web, mi mamá escribió acerca de mí y de mi condición y pidió consejos sobre cómo cuidarme mejor, ya que me hizo la promesa de cuidarme bien y darme la mejor atención médica posible, para que mi corta vida fuese de buena calidad.

En ese sitio web conoció a una persona muy especial, dulce y cariñosa. Su nombre es Janie Walker. Usted quizá no la conozca, pero le puedo decir que es un ser como yo, muy especial, la "mamá" de Honeybunch, una chihuahueña de pelo corto con la misma condición que yo tengo. (Lamentablemente, en septiembre 19 de 2005 Honeybubch dejó esta tierra y se fué al cielo de los perros, ahí corretea y juega a todas sus anchas, sé que no está sufriendo los ataques que le daban.) Aunque personalmente Janie y mi mamá no se conocen, son muy buenas amigas. Ellas tienen muchas cosas en común, tienen y crian Chihuahueños, cada una tiene un ser especial como yo, con una condición que no es muy común, adoran los animales, rescatan perros de la calle y son personas muy especiales y hermosas. Una vez una persona del grupo de internet de Janie Walker escribió que Dios sólo dá seres especiales como yo a personas especiales, yo considero a mi mamá un ser muy especial.

Cada día le doy gracias a Dios por la oportunidad que él me dió, de haber nacido en este hogar, dónde soy amada y se me dió la oportunidad de continuar viviendo. Mi mamá me ama, me adora y me consiente mucho.

Recuerdo que en la visita a la oficina de la Doctora Padovani, ella dijo a mamá que debía intentar estimular mi cerebro tocando mis patitas y dándome masajes, ya que esto podía ayudar en mi desarrollo y progreso. Mi mamá, exagerada al fin, empezó una rutina diaria, ella me agarraba en sus brazos y me mecía en un sillón. Esto me encanta, pues ella me dá masajes en las patitas y en la barriguita. Ella también me acerca a su cara y me canta la canción de sol... "you're my sunshine, my only sunshine if you're not happy the skies are grey"... me encanta esa canción; me hace sentir relajada. Pero parece que no es así con mi mamá, porque ella llora cada vez que me la canta, de hecho, casi nunca puede terminar de cantar la canción completa. Yo no sé por qué... pienso que el sol le hace daño, quizás sea eso... pero sé que me encanta mi canción. Otras veces me cantaba otras canciones, me arrullaba en el sillón y me besaba muy tiernamente.

Hubo un tiempo que mi mamá me llevaba al hospital de la Dra. Padovani y me daban una terapia que se llama acupuntura. Aunque me ayudaba mucho, no me gustaba que me estuviesen pinchando con aquellas agujas molestosas. Aún así, nunca me quejé, me portaba bien durante las sesiones. Saben, la Dra. Padovani es de los pocos veterinarios en mi país en usar la acupuntura para mejorar y sanar perritos y otros animalitos de manera más natural, con menos medicamentos, pues habemos muchos a quienes los medicamentos convencionales nos hacen mas daño que bien.

Se me olvidaba contarles de la visita que le hicimos a otra doctora. Esa tenía la oficina en Río Piedras. Es la Dra Marilucy Quiñones. Ella fué profesora en la Louisiana State University, en Louisiana Estados Unidos. Cuando la visitamos, me hizo un chequeo completo y le dijo a mi mamá que si yo hubiese sido de un tamaño mayor, quizás se me podía hacer una cirugía para colocarme una válvula en mi cabeza para drenarme el agua acumulada. Ella practicó una cirugía similar con éxito a un perro de la raza San Bernardo. Ella llamó a la Universidad y se comunicó con un grupo de científicos, pero le dijeron que la válvula no se podía hacer más pequeña. Me chavé, me tuve que quedar con la cabeza llena de agua...

Aunque la gente diga que soy físicamente fea (yo no sé si esto es verdad, porque soy parcialmente ciega y no veo bien), mi mamá me adora y yo la adoro a ella. Todos tenemos defectos, yo tengo los mios, pero lo más importante en esta vida es luchar y ser de buenos sentimientos. Sé que mi mamá ha hecho todo lo que ha estado a su alcance para lograr que mi existencia en este mundo sea una de buena calidad. Mi vida ha sido una buena, he luchado siempre con todas mis fuerzas. Mis sentimientos son puros, limpios y buenos, razón por la cual mi mamá me adora mucho. El amor es lo que nos hace crecer, y yo me siento como un elefante, grande y gordo, aunque sólo pese 2,8 lbs.

Me gustaría que mi vida fuera un ejemplo de valor y estímulo para otros, que no piensen en sus limitaciones físicas, que no dejen que los pensamientos negativos los agobien. Que sigan mi ejemplo, aún cuando dijeron que no viviría mas de 3 meses, es mi voluntad de vivir (a pesar de mis limitaciones) lo que me mantiene viva, y claro, los cuidados de mi mamá.

Ya tengo 5 años de edad, soy toda una niña grande, gracias a mis Veterinarios el Dr. Pedro Frontera y a la Dra. Bettina Padovani.

Espero que les haya gustado mi historia y que mi ejemplo de valor y superación les estimule a ser personas de buenos sentimientos, que ayuden a otros y no miren sus limitaciones físicas como algo malo, busquen siempre lo que hay dentro de ese cuerpo, de esa mente y verán que encuentran seres maravillosos como lo soy yo." -- Minnie Angel